Esto que veis es una pareja de pulpo y pulpa haciendo el amor. Que nos cuenta Luis Landeira.
dice…
…Pese a su fealdad (mirándolo desde los patrones estéticos humanos hoy imperantes, claro), esta criatura lovecraftiana resulta muy atractiva por su carne caliente, su viscosidad animal, su morbo tentacular y su poderoso cerebro: la inteligencia siempre es sexy y los pulpos poseen, amén de una vista de lince, una gran capacidad de aprendizaje (si son capaces de aprender a usar sus tentáculos para abrir una botella y sacar el cangrejo que hay dentro, ¿qué llegarían a hacer si los adiestráramos para el sexo?).












